8/20/2007

Reescribiendo la historia

Mónica, Mariela y Moisés



Actualmente hemos tenido mayor acercamiento con Mariela, la hija de Beatriz y su esposo; me contaba que cuando nació Moniquita, se puso celosa ya que las conversaciones de la mamá giraban en torno a la nena.

El sábado diez y ocho fué la confirmación de Mónica, eligió como padrinos a Mariela y su esposo Moisés, nosotros estábamos felices con la decisión ya que es una forma de mantenernos unidos a la memoria de Beatriz.

Cuando estabamos en la recepción me entregó un sobre y me dijo "esto se lo dejó mi mamá", se me hizo un nudo en la garganta, esperé hasta llegar a la casa para abrirlo. En el sobre venía una tarjeta agradeciéndome las atenciones que había tenido con ella durante su enfermedad supongo, era una forma de despedirse, la fecha que tenía era noviembre de 2,006 mes que cumplía años.

Por ello, deseo agradecer nuevamente por su amistad.


Mi esposo, Beatriz, yo y Mariela, en la fiesta de quince años de Mónica
La siguiente entrada la publiqué el dos de abril del presente año (En memoria de Beatriz):
El 27 de marzo recién pasado, mi amiga Beatriz perdió la lucha contra la enfermedad, que tenía desde el 2002, año en que le detectaron un cáncer sumamente invasivo, las personas que lo han padecido tienen un pronóstico de vida de seis meses, sin embargo, su lucha fue alentadora para los que vivimos de cerca su enfermedad, dos remisiones, tres recaídas, procedimientos invasivos: operación, quimioterapia, radioterapia, etc., nos llamabamos seguido, en nuestras conversaciones me preguntaba el por qué había vencido a la enfermedad durante tanto tiempo, yo le decía que porque era una persona muy bondadosa, creo que esperaba culminar la misión que tenía con su hija Mariela, verla casada y graduada, logró ambas cosas.

La conocí en la universidad, en la Escuela de Ciencias Psicológicas, yo era soltera y ella tenía una hija de cuatro años, allí nació nuestra amistad que duraría veintidós años. Estuvo acompañándome en todos los acontecimientos más importantes, era parte de nuestra vida. No cabe duda que todas las personas amigas nuestras, tienen un efecto, dejan una huella y se convierten en parte de lo que nosotros somos, Beatriz era una persona muy humana, sensible, noble, luchadora, y con mil cualidades más, razones de sobra por las cuales la admiraré; ella era enfermera graduada de un hospital nacional, recuerdo que en una oportunidad la fui a visitar, como parte de mi entrenamiento, llevaba varios años de trabajar en la emergencia, pero ese día la encontré llorando, le pregunté el por qué y me dijo que un paciente de su servicio había fallecido, eso nunca lo olvidaré: nosotros con el tiempo nos volvemos insensibles al dolor humano, pero ella no.

Me siento sumamente agradecida de haberla conocido, era una buena hija, una madre ejemplar, lo que se nota en la formación de su hija, y además una buena amiga, para los que tuvimos la dicha de tener un mayor acercamiento con ella. Me sentí halagada y complacida cuando me pidió que apadrinara a su hija Mariela en su graduación como Ingeniera Industrial.
Su presencia física ha desaparecido, sin embargo, el legado que nos dejó su forma de ser y su espíritu de lucha permanecerá con nosotros por siempre y merece ser imitado. Ahora, un ángel que bajó del cielo regresó a donde pertenecía.

Descanse en paz mi querida amiga Beatriz.

14 comments:

G.Ruiz said...

No cabe duda que las amistades, las verdaderas dejan una huella imborrable en nuestros corazones, me alegro que hayas conocido a una persona especial con la cual desarrollaste una preciosa amistad, no siempre se logra pero cuando pasa es de disfrutarlo.
Por cierto felicitaciones a Moniquita.

La Filistea said...

¡Qué bonita historia a pesar de lo canija que fue la enfermedad con ella!

Ahora entiendo tu alegría cuando Mónica los eligió como padrinos. Gracias por mostrarme un lado maravilloso de los seres humanos, me refiero a la lucha tremenda que tuvo Beatriz.

Chaludos!.

SCD said...

Wow, las amistades de ese calibre estan a otro nivel sin lugar a dudas.

Gracias por compartirlo, siempre da gusto leer historias como esta.

Saludos!!!

Lizeth said...

Tal vez cuando escribiste esta entrada,lo hiciste tambien con un nudo en la garganta, y es que no es fácil eso de dejar de ver a las personas que se aman. Pero la buena noticia es que no serà para siempre, Cristo prometiò que un dìa estarìamos con El todos los que creemos.
" Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y ninguno que esté vivo y crea en mí morirá jamás. ¿Crees esto? Juan 11:25
¡Tener una amistad asì es un regalo de Dios! Que El te siga bendiciendo y a tu fmilia.

Juan said...

Suerte la que tienen los amigos de tener una amiga asi. La gente vive para siempre en la memoria de los amigos, un abrazo.

Roberto Lone said...

Me uno a ese sentimiento para que el alma de tu amiga esté gozando en el seno de Dios.

La amistad es algo que se debe cuidar y cultivar; los dos amigos verdaderos que tengo, me han costado unos 20 años conservarlos, y hasta ahora no se aparece otro como ellos.

Mi hijo, también es mi amigo y viceversa. Ese muchacho cuando habla, tira unos mensajotes y consejos que me quedo admirado por su edad.

Saludos Mónica!

Mónica Lima Quinto said...

Gustavo, lo mejor es que no se cerró el círculo con Beatriz, sino que sigue con Mariela.

Filis, a veces me pregunto ¿por qué suceden cosas tan injustas en la vida, Beatriz fué una enfermera graduada muy bondadosa, en los últimos años trabajo en la UNOP (oncología pediátrica), todos los niños, adultos, etc. la querían mucho, le dió esperanza a tanta gente, posiblemente esa era su misión de su vida ¿?

scd, gracias por tus comentarios.

Lizeth, cuando escribí por primera vez fue en abril y no la escribí con un nudo en la garganta sino con lágrimas en los ojos, ahora que la he vuelto a escribir me ha invadido la tristeza, pero me conforta saber que Mariela ya es "parte" de nuestra familia.

Juanito, dice un refrán que recordar es volver a vivir, que bueno que los seres vivos tenemos esa cualidad.

Roberto, veinte años se lee fácil, pero es difícil conservar una amistad por tanto tiempo, vale la pena conservarlas.

Saludos a todos y muchas gracias por la visita y por su solidaridad.

TEA CUP CLUB said...

A ti muchas gracias por permitirme poner tu historia. Veo que varias de las que dejaron su comentario no vieron al principio que es tu historia, han creido que es hija mia y tengo que ir a su blog a decirles que no se trata de mi hijita, y lo pondre al final de todos los comentarios. Me dio mucha pena.

Ojala puedas ir a la reunion el sabado te mande la informacion

Mil gracias por tu comentario en el blog y te dejo un gran beso

Veronica

Calle Quimera said...

¿Te querrás creer que hasta me he emocionado..? Beatriz debió de ser una persona maravillosa para dejar una huella tan imborrable como la que ha dejado en ti, Mónica.

Cuando se van de nuestro lado ese tipo de persona dejan un vacío que no se puede llenar nada más que con el recuerdo de lo mucho que nos legaron.

Un beso.

Pirata Cojo said...

¡Ah!, los amigos, tesoro invaluable, me recuerda una estrofa de Víctor Manuel:

"Sé quienes son amigos de verdad,
sé bien dondes están,
nunca piden nada y siempre dan."

Maravilloso que la amistad haya trascendido con Mariela.

Mónica Lima Quinto said...

Tea club cup, no tiene importancia, en verdad lo tomé como que era para mi, te felicito nuevamente por tu blog, los temas y la música excelente. Creeme que haré hasta lo imposible por llegar a la reunión, gracias nuevamente.

Calle quimera, en verdad era extraordinaria, lo unico que nos queda de esas amistades son las enseñanzas que nos dejaron.

Pirata, yo también me alegro que Beatriz haya dejado un legado en Mariela, aunque no son iguales en su forma de ser.

Gracias a todos por sus comentarios y por la visita.

reikiaduo said...

Una bonita foto con muchas "M"

Ya sabes como se llamarían los días de la semana si empezasen por m:

Munes, martes, miércoles, mueves, miernes, mábado y (el que más me gusta a mí), momingo.

¿Se puede reir en medio del duelo?, tú sabes que sí, reir porque vivió

Calle Quimera said...

Preciosa amistad y maldita enfermedad. A mi tío,al cual yo quería muchísimo también se lo llevó. Abrazos. Salud¡¡¡.

Mónica Lima Quinto said...

Reikiaduo, es cierto, no había reparado en ello, y eso que no salí en la foto ja ja ja.
Su partida no fué una despedida sino un canto por la dicha de haber contado con su amistad.

Calle quimera, a mi también me ha tocado de cerca, se llevó a mi papá, a un catedrático muy amigo y a Beatriz; creo que detrás de todo esto existe un propósito, que bueno que algunos le dan sentido antes de partir.

Saludos a todos y gracias por la visita.