3/01/2007

Mi historia


Cuando tenía 5 años, en la ciudad de Guatemala, fui victima de una enfermedad conocida como Fiebre Reumática, originada por un estreptococo beta hemolítico que causa faringitis.

Por no haber recibido el diagnóstico y tratamiento adecuado, mi corazón fue dañado, el padecimiento se conoce como valvulopatía reumática. La situación se puso dramática porque en Guatemala no había entonces como tratar una complicación como la que yo presentaba.

Mi padre, se dió a la tarea de indagar dónde podían atenderme y fue por eso que, logró que a la edad de 10 años, se me practicara la operación en el hospital México, de la Ciudad de San José de Costa Rica, los cirujanos me colocaron una Prótesis Mitral, que luego, con el traspapeleo del expediente se pensó que era biológica.

Se me salvó la vida pero tuve muchas limitaciones, durante el tiempo de la operación tuve que dejar de estudiar 2 años, no podía hacer deporte ni jugar como los niños de mi edad, pero encontré mucha recreación y estímulo en mis estudios. Por eso me esforcé en alcanzar una de mis metas académicas más deseadas, graduarme de Psicóloga en la Universidad Nacional de San Carlos de mi país, en el año de 1,990.

Me hice profesional relativamente muy jóven y formé un hogar, Comencé mis estudios de post grado en Psicología Clínica y cerré el pensum, en el año de 1,992, pero una nueva prueba se presentó, quedé embarazada.

Lo crítico fue el momento del parto. Se optó por una operación cesárea y no obstante la pericia de los médicos, sufrí un edema pulmonar que me colocó en una situación muy peligrosa de la cual sobreviví. Mi hija felizmente nació bien, actualmente en 2,007 es una joven de 15 años, saludable e inteligente.

Años después sentí el llamado de concebir nuevamente, pero al realizar los chequeos previos necesarios de acuerdo con mi problema del corazón, las noticias fueron preocupantes, revelaron que la prótesis se estaba deteriorando en forma acelerada.

El cardiólogo me dijo que una nueva operación era invítale, porque además del deterioro de la prótesis Mitral, la válvula Aórtica estaba dañada y debían realizar una reconstrucción de la válvula tricúspide.

Los preparativos para la operación se iniciaron en la Unidad de Cirugía Cardiovascular de Guatemala (UNICAR), a las 8:00 horas del día 7 de enero de 2004, sabía que podía contar con la experiencia y pericia de los cirujanos, sin embargo cuando se está bajo los efectos del temor la razón no funciona.

Durante aquellas horas hubo necesidad de cambiar la prótesis mitral y la válvula aórtica. En esos momentos los médicos descubrieron que yo había sido objeto de un verdadero milagro médico, porque comprobaron que la prótesis Mitral nunca fue biológica sino mecánica y en tales circunstancias yo debía haber tomado anticoagulantes. Nunca los tomé, por cierto que cuando estaba embarazada de mi hija no tomé absolutamente nada.

Luego de la operación pero me sobrevino un Trastorno del estado del ánimo, denominado depresión post operatoria, la cual comparte los mismos criterios, signos y síntomas de la depresión mayor.
Para salir de esta nueva crisis me sometí a terapia medicamentosa con antidepresivos, prometiéndome que si salía de esta situación aflictiva emprendería una nueva vida llena de propósitos y metas, entre ellos concluir mis estudios académicos, que había abandonado 13 años atrás.

Salí de la crisis, reinicié mis estudios y el mes de octubre de 2005 me gradué en la Universidad Mariano Gálvez de Magíster Artium.

Algo más sorprendente ha sucedido, cuando deseába otro hijo, mi salud estaba deteriorada, pero ahora en el mes de marzo de 2007 mi segunda hija estará cumpliendo un año.
Con el riesgo que eso implicaba para el bebé, el médico no me descontinuó el anticoagulante y aún asi mi hija nació sana.

¿Cómo ha sucedido todo esto?, me he hecho esa pregunta, no hay explicación, evidencia científica ni filosófica que lo sustente, antes era escéptica, pero ahora estoy segura que hay
un Poder Superior, debe haberlo ya que eso me alentó y me sostuvo, a veces la ciencia no tiene todas las respuesta, así que quien sabe, talvez aún existe un propósito para estar aún entre los vivos.








2 comments:

Erik & Wanda said...

Con agrado y "asombro" (note que asombro lo pongo entre comillas, por que para Dios nada es imposible) leimos el reportaje en la Revista Domingo de Prensa Libre, y luego entramos directamente a su Blog. Nosotros somos un matrimonio que residimos en Georgia USA (yo soy de Guatemala y mi esposa de Puerto Rico, nosotros estaremos editando y publicando pronto una Revista para la comunidad hispana en Georgia, y quisieramos su autorizacion para publicar su historia, la cual sabemos sera bien recibida y de gran ayuda para la superacion de muchas personas. Ademas permitame decirle que ese poder superior del cual usted habla no es otro mas que Nuestro Senor Jesucristo, quien tiene un gran proposito para su vida.

Erik & Wanda Cheves
http://refugiocristiano.tripod.com
enid_y_bohemio@hotmail.com
refugiocristiano@hotmail.com

Mónica Lima Quinto M.A. said...

Los felicito por la revista, la palabra escrita tiene bastante poder en la mente y emociones de las personas; me alegra mucho colaborar, y que mi historia sirva para dar esperanza a otras personas, desde luego que otorgo mi autorización, únicamente que siendo la publicación en otro pais dirigida a la comunidad latina, cambié un poco el texto, el cual le estaré enviando por correo electrónico