1/30/2007

Lo inevitable


Sé que es algo normal, que es parte del ser vivo, pero cuando se aproxima a mi vida, es un hecho que me golpea; me refiero a la muerte.
Hace un poco menos de dos años, me encontré a una persona, vinculada a un catedrático y amigo de la USAC, le pregunté por él y me comentó que tenía cancer, la sangre se me heló porque mi papá falleció de lo mismo, y sé que es una enfermedad terrible, en que la persona poco a poco se va apagando de una forma dolorosa, pero me comentó que él ya tenía un año de estar en remisión, noticia que sinceramente me alegró.
El año pasado lo saludé por teléfono y me comentó que se sentía bastante bién, que su enfermedad había evolucionado de una forma exitosa, y cerré la página del temor.
Desde el año pasado, vengo haciendo gestiones en el CUM, había estado recordándolo por varios días, era nuestro supervisor de práctica, fué ima etapa de mi vida diferente, alegre, tenía un carácter especialmente calmado, tranquilo y divertido, algo desgarbado, pero muy inteligente.
Siempre me hacía a mi misma la promesa de ir a visitarle, pero por las carreras de la vida, no lo hice, desde que terminé mi práctica solo un par de veces tuve la alegría de saludarlo.
Este año pasé por investigación en donde actualmente era encargado y decidí buscarlo, al no verlo, prometí llegar el lunes ya que no contaba con tiempo suficiente.
Llegó el lunes y fuí directamente a buscarlo, no lo encontré, estaba en mi gestión cuando esuché a dos estudiantes comentar el triste deceso de un catedrático, mi mente voló hacia su recuerdo, esperando que no fuera el, pregunté vacilando a quien se referían, y me dieron su nombre, me sentí conmocionada.
Cuando vinculamos nuestros afectos con la muerte es algo difícil de digerir, mi catedrático era solo una persona que yo admiraba, un amigo, espero que este sentimiento desaparezca en unos días, para después recordarlo esporádicamente con alegría, con mi papá fué diferente, el vinculo era más estrecho, lo cierto es que no hay un día de mi vida que no lo recuerde.

1 comment:

Juan said...

Estos homenajes, tus letras... Son los que hacen que la gente trascienda. Bueno que lo conociste, mejor cuando compartas sus conocimientos como parte de los tuyos. y asi sigue la rueda.

A otros hay que pagarles respeto en vida.