
La válvula del corazón que me colocaron cuando tenía diez años, es literalmente la identificada en la fila de arriba, lado derecho de la fotografía. ¿Por qué estoy tan segura?
1. El cirujano cardiovasular que me operó en UNICAR me describió detalladamente la válvula y comentó que en Guatemala no se conocía materialmente una igual, únicamente en los libros de texto, por ser una de las primeras lanzadas al mercado, es de esperarse ya que me la colocaron cuando tenía diez años de edad.
2. La revista donde se realizó la publicación es guatemalteca, su edición es un año posterior a mi intervención y sorprendentemente esta fotografía y el artículo pertenecen a UNICAR.
3. Es la válvula que se encuentra más calcificada de todas, producto de los muchos años que funcionó en mi corazón.
Actualmente tengo dos válvulas St. Jude, que son iguales a la del lado izquierdo de la fila de abajo en la fotografía presentada.
Lo que puedo decir es que ese pequeño aparato colocado en mi corazón hace muchos años, me permitió alcanzar los sueños de niña, adolescente y adulta; y espero que los nuevos me permitan vivir para alcanzar los objetivos que aún me quedan por delante.
Agradezco cada día, el don de la vida y la segunda oportunidad que se me ha dado para disfrutarla.

